jueves, 22 de marzo de 2012

No te detengas

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman

lunes, 12 de marzo de 2012

Una sonrisa que valga por dos


Una sonrisa, tan solo quiero volver a ver esa sonrisa mañanera. Tu sonrisa de compromiso y también la que te sale aún estando triste. La sonrisa pillina que te delata al mentir. Mi amiga sonrisa al darme besos. Que no se me olvide la que es única, la que solo me regalas a mí, esa sonrisa que compartimos. Pero no quiero seguir enumerando sonrisas, sin más rodeos la que más me gusta es la que me regalas al verme acercarme a ti poco a poco, con los brazos abiertos, para que siendo dos, seamos uno y para que nuestras sonrisas se cuiden unas a otras. 

Quiero volver a tener tu sonrisa en mi rutina, que no me falte ni un solo día, porque ahora tengo ansias de ella. Porque, no sé a ti, pero a mí no me vale con solo tenerlas un par de días a la semana, que yo las quiero 8 días a la semana 25 horas al día y por qué no a 70 minutos la hora. Todo puede ser, y yo quiero que así sea porque ya pasó una vez entre tú y yo.

Sé que mientras llegue esos momentos queda mucho por andar, pero de momento, y con gran esfuerzo,  puedo conformarme con que cuando me veas me des todas esas sonrisas que me debes, que las tendré contadas. Y que si te ves muy apurado ese día prométeme que me darás un vale el cual me haga un 2x1 como esos del Lidl, pero que el tuyo sea con el doble de sonrisas en un día. 

Y ya que me he puesto, que el día que mis sonrisas tengan el día libre tus sonrisas valgan por dos, que la tuya se haga mía.