lunes, 20 de agosto de 2012

Un beso


Un beso casual pero buscado. Un beso efímero pero eterno. Un beso inesperado pero deseado. Un beso robado pero apasionado. Sentir un escalofrío recorriendo tu cuerpo al sentir los labios del otro. Tu mente en blanco. Por unos segundos sientes que te fallan las piernas. Cierras los ojos, no necesitas verlo porque ya lo sientes. Te dejas llevar. No importa la gente caminando, ni si miran al pasar. Te agarra por la cintura, te sientes protegida, te sientes suya. Sí, eso suena bien: suya, tal vez no será por siempre, pero sí de momento, y es lo que importa. El momento.

Poder mirarte una y otra vez sin aprenderte nunca de memoria. Sorprendiéndome cada día al verte llegar. Y que las palabras sobren con nuestras miradas. Además, en la vida hacen falta hechos. Eso es, que seas capaz de demostrarme algo nuevo cada día. Que seas capaz de decirme te quiero sin pronunciar una sola palabra.