A todos los que aman, han amado y amarán. A los barcos que navegan, a los puertos de escala, a mi familia, a todos mis amigos y a los desconocidos: esto es un mensaje y un ruego.
El mensaje es que mis viajes me han enseñado una gran verdad: yo he tenido ya lo que todos buscan y sólo unos pocos encuentran, la única persona de este mundo que estaba destinada a amar para siempre. Una persona rica de sencillos tesoros, que se hizo a sí misma y que aprendió por su cuenta. Un puerto en el que me siento en casa para siempre, que ningún viento o dificultad logrará destruir jamás.
El ruego es que todo el mundo pueda conocer esa clase de amor y que éste los sane. Si mi ruego es escuchado se desvanecerán para siempre todos los lamentos y las culpas, y se acabarán los rencores...
Mensaje en una botella
miércoles, 31 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o, en mi caso, demasiado pronto para ser quien quieres ser. No hay límite en el tiempo. Empieza cuando quieras. Puedes cambiar o no hacerlo. No hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa. Espero que tú saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan. Espero que sientas cosas que nunca hayas sentido. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa. Y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.
Curioso el caso de Benjamin Button...
miércoles, 3 de agosto de 2011
Tú y yo. El Amor
Un día llegarás y te sentarás lejos de mí, entonces yo te miraré de reojo. Tu no dirás nada, es mejor callar porque las palbras son fuentes de malentendidos.
Cada día te sentarás más cerca, y así a medida que pasen los días más inquieta estaré.
No hablaremos de maor, lo viviremos. Tú me enseñarás a vivirlo, yo a respirarlo. Pero no aprenderemos nada, solo seremos cómplices.
Será un amor hecho de días juntos, cada cuál con sus aficiones y sus deberes. Hecho de desayunos, risas, bromas y paseos de regreso a nuestras casas.
No estará mal eso de dos mundos diferentes pero unidos.
Amor. Motor.
Porque el amor todo lo mueve.
Cada día te sentarás más cerca, y así a medida que pasen los días más inquieta estaré.
No hablaremos de maor, lo viviremos. Tú me enseñarás a vivirlo, yo a respirarlo. Pero no aprenderemos nada, solo seremos cómplices.
Será un amor hecho de días juntos, cada cuál con sus aficiones y sus deberes. Hecho de desayunos, risas, bromas y paseos de regreso a nuestras casas.
No estará mal eso de dos mundos diferentes pero unidos.
Amor. Motor.
Porque el amor todo lo mueve.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)